A 23 años de la muerte de Luis Ferrer

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FUNDAGRAEZ RINDE HOMENAJE A LA MEMORIA DE LUIS FERRER

Renato Aguirre González, presidente de la Fundación para la Academia de la Gaita “Ricardo Aguirre” del Estado Zulia (Fundagraez), invita a todo el gremio gaitero, familiares y amigos, a los actos conmemorativos de los veintitrés años del viaje hacia los mundos de Dios del “Poeta de la Gaita”, Luis Ferrer.

Fundagraez, inspirada en el compromiso de enaltecer nuestro gentilicio, con el cultivo de nuevos valores que defiendan el folclor y se sientan identificados con los cultores que lo han precedido, confía en poder contar con una nutrida presencia de amigos del Poeta, en este homenaje espiritual, a uno de los pilares más importantes sobre los cuales se apoya la gaita.

Este 21 de junio, desde las 8 de la mañana, se realizará una ofrenda floral en el cementerio “La Chinita”, a los pies de la última morada de quien sigue estando grabado cada una de sus acuarelas, en cada uno de sus poemas y sigue estando entre nosotros, como él mismo lo dijera “…Y es que yo tanto te amo, mi bella tierra y querida, que el día de mi partida, del inexorable viaje, yo me volveré una peña, una costa o arboleda, pero de cualquier manera, me hago parte del paisaje…”

Posteriormente a las 10 de la mañana, en la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, se oficiará una misa en su memoria, y como recuerdo de su obra participarán los intérpretes e instrumentistas que han inmortalizado sus musas en las páginas del tiempo.

Apología del Poeta

El año 1936, a los quince días del mes de diciembre, se colmaría de regocijo y amor el hogar de Alberto Ferrer y Raquel Meleán, en la calle 89B del sector Belloso, con la llegada a sus vidas de un niño a quien decidieron darle por nombre Luis Alberto Ferrer Meleán.

Siendo muy jovén aún, Luis marchó a la fuerza aérea, donde alcanzó el título de Técnico Aeronáutico. Regresó a su ciudad natal, donde se desempeño como perito, en el área de seguros.

Sus primeros pasos en la gaita los dio hacia los años sesenta, con la agrupación Los Sabroso, donde fungió como cuatrista. Posteriormente planificó formar con unos amigos una agrupación que llamó Pitoquín, que después sería conocida como Los Cardenales. Allí se destacó como cuatrista, compositor y solista.

Luego de la primera división de Cardenales, de donde se originó el nuevo nombre de Cardenales del Éxito, crea el conjunto Maravilla, la única que cuenta con registro melódico de su voz.

Más tarde, Luis Ferrer sería conocido como “El Poeta de la Gaita”, por ser el precursor de una corriente nueva dentro del ritmo gaitero; una corriente literaria cargada de metáforas, símiles y adjetivos poco usuales, con melodía sublime.

El 21 de junio de 1982 embarcó súbitamente en el viaje hacia los mundos intangibles de la espiritualidad.

Sus gaitas más recordadas

“Acuarela lacustre”, “Fiesta brava”, “Lago ideal”, “Tierra Madre”, “Tres razas”, “Cuatro Cuerdas”, “Rebelión”, “Chiquinquireña”, “Dos fronteras”, “Bonanza zuliana”, “Y Papá Dios es gaitero”, “Retazos del Catatumbo”, “Crepuscular”, “Plegaria cubana”, “Gaita, guitarra y lira”, “Edén soñado”, “Santa Lucía”, “San Cristóbal”, “Gloria de Dios”, “Parte al Libertador”, “Remodelación”, “Añoranza”, “Genio y señor”, “Gaiteros”, “Reflejos de mi lago”, “Doce campanadas”, “Tribu de ébano”, “Trillas de oro”, “Reina de Mara” y “En tu ausencia”.