A la memoria de José Alberto Bohórquez

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El Gran Charrasquero

En realidad pienso que la muerte no existe, sino únicamente en un plano físico y ello me provoca una pérdida del miedo a vivir la vida, sin tapujos, aprovechando cada respiración hasta que por suerte, por que Dios quiera, o porque simplemente tenga que ser así, muera.

Hoy cambio de paisaje nuestro hermano, amigo y colega gaitero José Alberto Bohórquez, figura respetable del medio gaitero y uno de los mejores charrasqueros de toda la historia, mejor amigo y hermano con quien compartimos en varias agrupaciones gaiteras, Zagalin por siempre y uno de los artífices del grupo Maragaita de los años 90,

Alberto comenzó a tocar la gaita con el legendario grupo Zagalines del Padre Vilchez, por allá por la década de los 70. Hoy me siento con el deber y la propiedad de decirles algunas cosas porque él fue uno de mis mejores amigos y un gran compañero, y uno de esos maracaiberos como pocos quedan, con ese orgullo siempre de lo nuestro y defensor de la gaita a carta cabal, oriundo de San Francisco, tierra de la cual se sintió siempre orgulloso, y donde, desde muy pequeño comenzó su carrera artística.

Fue charrasquero de los mejores años de los grupos Zagalines del Padre Vilchez, Estrellas del Zulia, Élite Gaitera, Maragaita y Somos. Tenía la particularidad de tocar la charrasca dándole el golpe al revés, él era el único que lo hacía entre todos los charrarsqueros. Su chispa era inigualable, ya que tenía una velocidad mental a la hora de responder de manera jocosa, que hasta el mismo Reinaldo Valladares quien fuera su compañero también en la agrupación Maragaita, quedaba atrás.

Espontáneo como pocos, y sobre todo muy sencillo y humilde, siempre le gustaba estar a la moda y bien perfumado, su ropa no podía estar arrugada, se molestaba por nada, pero era su forma de ser.  Alberto fue un excelente padre, siempre en su boca estaban los nombres de sus hijos: Marialbert, José Alberto y Alberto José, para todo hablaba de ellos, de cómo son, de qué estilos tienen.

De él existen muchísimas anécdotas para contar, lamentablemente se marchó inconforme con muchas cosas de las que estaban ocurriendo con la gaita y que me confió plenamente. Pero Alberto hoy está entrando al reino de los cielos para reforzar el trabuco gaitero que se está formando, porque él fue uno de los mejores charrasqueros de la historia gaitera, el gran ALBERTO BOHORQUEZ.

Hoy te lloramos y te recordamos mucho mi hermanito, aunque no hay qué preocuparse, no me cabe duda que tras la muerte, para las grandes personas están reservados los grandes lugares. Ese gran lugar es un regalo y ese regalo es permanecer en los corazones de los que te han querido. Eso significa ser eterno y la eternidad es inmortal.