El deporte como forma de vida

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“ Lo más importante en el deporte
no es ganar, sino participar.
Lo esencial en la vida, no es el éxito
sino esforzarse por conseguirlo.

Pierre de Coubertin (Paris 1863/1937)
Fundador de los Juegos Olímpicos Modernos

Toda mi vida  he estado cerca del deporte. Después de la comunicación y la música, el deporte ha sido mi campo vocacional más transitado, mi divertimento preferido.  No tuve la capacidad de vivir como un profesional de ese mundo de competencias, a pesar de mi amor desmedido por las caimaneras, primero de niño en Santa Cruz de Mara, luego de adolescente en Barrio San José y en las áridas canchas del Colegio Gonzaga.

Nunca logré insertarme en el mundo deportivo, ni  como narrador o  productor, siempre tuve una admiración casi religiosa por las transmisiones de Arturo  Celestino Álvarez “El Premier”, lo escuchaba junto a mi padre Luis Nemesio Montiel desde un precario radiecito Lafayette, con su voz abaritonada y solemne describiendo en detalle cada jugada desde el estadio Luis Aparicio El Grande: “…Presenta el derecho Howard Fox,  la bola al home, y ahí va un batazo largo, largo, parece que va a ser un jonrón (pausa) eeeefectivamente; joooonroooooón…!”

En el Gonzaga colaboré con la organización de las Fiestas Colegiales durante mis años de bachillerato a mediado de los setenta, empecé en medio de esas jornadas competitivas, los encuentros deportivos inter-colegiales; a hacer la veces de anunciador aficionado.

En la década de los ochenta comencé a trabajar como anunciador oficial de las Águilas del Zulia, sustituyendo a la destacada locutora y cantante  Betty Alvarado. El gerente general del equipo era Ruperto “Pepo Machado”, allí estuve bajo sus órdenes desde 1986 durante seis temporadas consecutivas, animando los actos en el terreno de juego y anunciando en la cabina ubicada en lo más alto de sillas numeradas: “El café Imperial informa, bateador en turno…” Recuerdo cuando comencé ese ciclo laboral, recién había cumplido 24 años  de edad, era inexperto, un ignaro en formación y dije: “Bateador de turno…” Unos minutos después, entró a la cabina Wanerge Castillo Finol, que era locutor comercial del circuito rapaz y me dijo: “Novel colega, no diga  bateador de turno, porque no se trata de una farmacia. Diga bateador en turno, es lo correcto”. Santa palabra le dije, un honor maestro su aclaración, gracias.

Alterné mi trabajo en la temporada del beisbol profesional con Águilas del Zulia viajando en cinco ocasiones al Spring Trainning en Florida, EE.UU., a la Liga de la Toronja, para reportar a Radio Continente 590 en Caracas, donde el jefe de deportes era el exgrandeliga Dámaso Blanco. Comentaba el desempeño de los peloteros venezolanos invitados a los campos desde Homestead hasta Winterhaven. Esa relación con la emisora tradicional de Caracas, me permitió entrar a la dirección de Radio Calendario 1020AM, propiedad de don Pietro Grespan. Un año después, participé como productor del circuito de la hípica en Venezuela, el Circuito Radial Continente, conformado por cuatro emisoras de gran audiencia y tradición  en Maracay, Mérida, Caracas y la nuestra en Maracaibo; fue en el período de 1991 a 1995.

Realicé  transmisiones que no me llenaban mucho profesionalmente, pero me permitieron conocer a los mejores profesionales en el área del hipismo: Alí Khan, Héctor Alonso Rivas y el joven narrador Víctor Murillo. En Maracaibo compartía la faena con Paúl Bodington, Mervin Díaz Riera y el maestro José Félix Martínez, todo un caballero, comentarista hípico por muchos años en Radio Calendario.

En el decenio de los noventa, fui anunciador de Gaiteros del Zulia, presentaba el equipo, los himnos, realizaba las dinámicas con los fanáticos asistentes, los concursos del patrocinante Polar. Fueron nueve años intensos, sustituyendo al sagaz y emprendedor Osvaldo  Muñoz que lo había realizado desde los inicios con Parisi y los pioneros del equipo.

Años después, junto a  Osvaldo Muñoz creamos  un programa deportivo de alto calibre en Radio Calendario, contando con el talento de Carlos Zabaleta “El líder”, de Wenceslao Moreno y del menor de los Muñoz: Oslando “Pepita”, en el horario estelar de 12:30 a 1pm, como  preámbulo a mi espacio Sabor Gaitero.

El destino me puso a participar en el equipo encargado de rescatar el campeonato nacional de softbol, en el Estadio Cuatricentenario, en el año 1992. Para entonces, Franklin García era delegado de la liga por el Zulia, y nuestro estado no era sede de un campeonato desde hacía 18 años.  Lo realizamos con 17 delegaciones estatales  participantes, fue un éxito en asistencia y en participación.

De ese evento que unió a toda la gente del softbol en nuestro estado, surgió la idea de crear a los Toros del Zulia SBC, una inspiración de  los empresarios  Marlo Reyes y Ricardo Morales.  Estuvimos unidos en la directiva  del  “equipo  astado” por nueve años en la Liga Especial de Softbol de Venezuela, donde logramos siete campeonatos nacionales y un sub-campeonato.  Por extensión, nacieron los Juegos Intergaiteros de Softbol, evento en el cual los conjuntos de gaitas colgaban sus instrumentos para medirse en dura competencia  peloteril. Logramos realizar siete ediciones en el estadio La Encrucijada (sede de Los Toros del Zulia), siempre repleto de familiares y amantes de la gaita, con emotivas actuaciones musicales al finalizar cada jornada deportiva, se trataba de los mejores conjuntos gaiteros del país: Cardenales del Éxito, Pillopo, Alitasía, Koquimba, Somos, Gran Coquivacoa, VHG.

El deporte es una pasión y es una muestra notoria de talento. Eso lo aprendí cuando trabajé con Alirio Camarón Romero “El genio del balón”, director general del equipo  de baloncesto del estado Gaiteros del Zulia, cuando entrevisté a su técnico Osiris Duquela, sabio dominicano que había venido a Venezuela para dirigir con éxito el  equipo furrero, y le pregunté: “Maestro Duquela: ¿Qué es lo más importante en un jugador de baloncesto: la rapidez, la finta o la puntería al lanzar?” Él me respondió: “Ninguna de esas. Lo mas importante es su talento, y punto”.

Vaya entonces mi reconocimiento a todos los compatriotas que han demostrado su valía a través de algún deporte, que han representado a nuestra patria desde cualquiera de las disciplinas deportivas y han izado nuestra bandera victoriosa en la canchas del mundo y de nuestra nación. Desde Luis Aparicio Montiel hasta Carlos González “Car-Go”, y desde  Arturo Celestino “El premier” hasta José Francisco Rivera, nuevo miembro del plantel de ESPN, reciban todos mi reconocimiento y justo aplauso.